Glosario
BDSM: Acrónimo que engloba Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo; prácticas consensuadas basadas en intercambio de poder y sensaciones.
Consentimiento: Acuerdo claro, informado y voluntario entre todas las personas involucradas antes de cualquier práctica.
Consentimiento informado: Consentimiento otorgado con pleno conocimiento de riesgos, límites y expectativas.
SSC (Safe, Sane and Consensual): Modelo que prioriza seguridad, cordura y consentimiento en las prácticas BDSM.
RACK (Risk-Aware Consensual Kink): Modelo que reconoce riesgos reales y enfatiza consentimiento consciente.
Dominante (Dom/Domme): Persona que ejerce control o liderazgo dentro de una dinámica consensuada.
Sumiso/a (Sub): Persona que entrega control de forma voluntaria y consensuada.
Switch: Persona que puede asumir roles dominantes o sumisos según la dinámica o el momento.
Aftercare: Cuidado físico y emocional posterior a una sesión BDSM.
Subspace: Estado mental alterado que puede experimentar una persona sumisa durante o después de una sesión.
Top: Persona que ejecuta acciones durante una práctica, sin implicar rol emocional.
Bottom: Persona que recibe acciones durante una práctica.
Escena: Espacio y tiempo delimitado donde ocurre una práctica BDSM.
Sesión: Desarrollo completo de una interacción BDSM con inicio, desarrollo y cierre.
Palabra de seguridad: Palabra acordada para detener o pausar una práctica inmediatamente.
Sistema semáforo: Método de comunicación con colores (verde, amarillo, rojo) para regular intensidad.
Negociación: Conversación previa donde se establecen límites, deseos y acuerdos.
Límites: Prácticas o situaciones que una persona no desea cruzar.
Límites blandos: Límites negociables bajo ciertas condiciones.
Límites duros: Límites no negociables.
Bondage: Restricción consensuada del movimiento mediante cuerdas, esposas u otros elementos.
Disciplina: Uso de reglas y consecuencias dentro de una dinámica BDSM.
Dominación psicológica: Ejercicio del control mediante palabras, presencia o estructura mental.
Sumisión psicológica: Entrega mental del control, más allá del contacto físico.
Sadismo: Obtención de placer al provocar sensaciones intensas en otra persona, con consentimiento.
Masoquismo: Obtención de placer al recibir sensaciones intensas, con consentimiento.
Juego consciente: Práctica BDSM realizada con atención plena y respeto por los acuerdos.
Edge play: Prácticas consideradas de mayor riesgo que requieren experiencia avanzada.
Aftershock: Bajón emocional o físico que puede aparecer días después de una sesión.
Drop: Descenso emocional o físico posterior a una experiencia intensa.
Caregiver: Rol de cuidado dentro de una dinámica.
Little: Rol que explora una energía infantil (no sexual).
Age play: Juego de roles de edad consensuado entre adultos.
Pet play: Dinámica donde una persona adopta un rol animal simbólico.
Collar: Símbolo de vínculo, pertenencia o compromiso.
Collaring: Ritual de colocación del collar.
Free use: Dinámica avanzada donde se cede disponibilidad bajo acuerdos claros.
CNC (Consensual Non-Consent): Juego donde se simula falta de consentimiento con acuerdos previos estrictos.
Ritual: Acción simbólica repetitiva que refuerza una dinámica.
Protocolo: Conjunto de reglas que estructuran una relación BDSM.
Training: Proceso de aprendizaje progresivo dentro de una dinámica.
Impact play: Juegos de impacto como spanking o azotes.
Spanking: Golpes consensuados, generalmente con la mano.
Implementos: Herramientas utilizadas en prácticas BDSM.
Humillación consensuada: Uso de palabras o actos humillantes acordados previamente.
Degradación consensuada: Variante intensa de humillación bajo consentimiento explícito.
Aftercare emocional: Apoyo verbal, afectivo y psicológico tras la sesión.
Aftercare físico: Cuidado del cuerpo tras una práctica (agua, abrigo, descanso).
Check-in: Revisión del estado emocional o físico durante o después de la sesión.
Drop químico: Bajada hormonal posterior a una experiencia intensa.
Kink: Preferencia o interés erótico no convencional.
Vanilla: Sexualidad sin elementos BDSM.
Play party: Evento social donde se realizan prácticas consensuadas.
Munch: Reunión social BDSM sin prácticas.
Escalado: Aumento progresivo de intensidad.
Desescalado: Reducción gradual de intensidad.
Grounding: Técnicas para volver al presente tras una experiencia intensa.
Aftercare tardío: Cuidado que se brinda días después de la sesión.
Body mapping: Identificación de zonas de placer y sensibilidad.
Triggers: Estímulos que pueden generar reacciones emocionales fuertes.
Safeword: Término en inglés para palabra de seguridad.
Consent culture: Cultura basada en el respeto al consentimiento.
Drop del dominante: Bajón emocional que puede experimentar quien domina.
Aftercare mutuo: Cuidado recíproco entre todas las partes.
Contrato BDSM: Documento simbólico que establece acuerdos.
Power exchange: Intercambio de poder consensuado.
Mindfuck: Juego psicológico consensuado y avanzado.
Afterplay: Tiempo posterior a la escena dedicado a reconectar.
Intención: Propósito consciente detrás de una práctica.
Escena cerrada: Sesión con acuerdos exclusivos entre participantes.
Escena abierta: Sesión donde participan o observan terceros.
Voyeurismo consensuado: Excitación al observar con consentimiento.
Exhibicionismo consensuado: Excitación al ser observado, con acuerdos.
Fetiche: Atracción específica hacia objetos, partes del cuerpo o situaciones.
Objectificación consensuada: Tratar a una persona como objeto simbólico, con consentimiento.
Drop emocional: Sensación de tristeza o vacío posterior.
Aftercare verbal: Afirmaciones y palabras de contención.
Respiración consciente: Técnica clave para regular sensaciones.
Comunicación post-sesión: Conversación para evaluar la experiencia.
Aftercare personalizado: Cuidado adaptado a cada persona.
Escena estructurada: Sesión planificada previamente.
Escena espontánea: Sesión improvisada dentro de acuerdos previos.
Aftercare preventivo: Medidas anticipadas para evitar drop.
Drop físico: Fatiga o malestar corporal posterior.
Límite dinámico: Límite que puede cambiar con experiencia.
Revisión de acuerdos: Actualización de límites y deseos.
Consentimiento continuo: Consentimiento que se reafirma durante la práctica.
Responsabilidad compartida: Seguridad como tarea de todas las partes.
Escena terapéutica: Uso del BDSM como exploración emocional (no sustituto médico).
Juego de roles: Interpretación de personajes consensuados.
Check-list BDSM: Herramienta para negociar prácticas.
Drop tardío: Bajón que aparece días después.
Aftercare extendido: Cuidado prolongado tras sesiones intensas.
Contención: Sensación de seguridad emocional.
Presencia: Atención plena durante la práctica.
Exploración gradual: Proceso lento y consciente.
Autoconocimiento: Entender deseos, límites y emociones propias.
Responsabilidad emocional: Cuidado del impacto psicológico mutuo.
BDSM consciente: Práctica informada, ética y respetuosa.
Educación BDSM: Aprendizaje continuo sobre prácticas, seguridad y comunicación.
Power dynamic: Relación estructurada basada en el intercambio consensuado de poder entre personas adultas.
Consentimiento entusiasta: Consentimiento expresado con deseo genuino, no por presión ni obligación.
Check-list de negociación: Documento o lista para revisar prácticas, límites y expectativas antes de una escena.
Contrato simbólico: Acuerdo escrito que representa compromisos dentro de una dinámica, sin validez legal.
Intimidad estructurada: Cercanía emocional construida mediante reglas y rituales consensuados.
Drop hormonal: Descenso químico natural del cuerpo tras una experiencia intensa.
Pre-negociación: Conversación previa a la negociación formal donde se exploran intereses generales.
Post-negociación: Ajustes y retroalimentación después de una escena o sesión.
Dominación consensuada: Ejercicio de autoridad acordado y deseado por todas las partes.
Entrega voluntaria: Acto consciente de ceder control dentro de límites acordados.
Dinámica 24/7: Relación de intercambio de poder que se extiende más allá de las escenas.
Dinámica parcial: Relación BDSM limitada a ciertos momentos o contextos.
Escena de exploración: Sesión enfocada en probar sensaciones nuevas de forma controlada.
Escena de contención: Práctica orientada a generar seguridad emocional.
Escena de aprendizaje: Sesión diseñada para adquirir experiencia y conocimiento.
Rol energético: Estado emocional o actitud que una persona adopta dentro del juego.
Drop emocional retardado: Reacción emocional que aparece varios días después.
Aftercare preventivo: Estrategias acordadas antes de la sesión para evitar drops.
Micro-negociación: Ajustes breves realizados durante la práctica.
Comunicación no verbal: Señales físicas usadas para expresar estados o necesidades.
Límite temporal: Restricción válida solo por un periodo específico.
Revisión corporal: Observación del estado físico tras una sesión.
Escena guiada: Sesión dirigida paso a paso por una de las partes.
Escena autónoma: Sesión donde ambas partes regulan la experiencia de forma equitativa.
Confianza progresiva: Construcción gradual de seguridad mutua.
Ritual de apertura: Acción simbólica que marca el inicio de una escena.
Ritual de cierre: Acción que señala el final y regreso a la cotidianidad.
Descompresión emocional: Proceso de retorno al estado emocional basal.
Drop del cuidador: Bajón emocional en quien brinda cuidado o control.
Responsabilidad física: Compromiso con la seguridad corporal de todas las partes.
Responsabilidad psicológica: Cuidado del impacto emocional generado.
Dinámica educativa: Relación donde una parte guía el aprendizaje de la otra.
Aftercare diferido: Cuidado que se brinda horas o días después.
Estado de flujo: Sensación de concentración profunda durante la práctica.
Exploración sensorial: Atención consciente a estímulos físicos.
Exploración emocional: Indagación en respuestas afectivas durante el juego.
Escena de baja intensidad: Práctica suave enfocada en conexión.
Escena de alta estructura: Sesión con reglas claras y secuencia definida.
Escena flexible: Práctica adaptable según respuestas del momento.
Desaceleración consciente: Reducción voluntaria del ritmo.
Escucha corporal activa: Atención constante a señales físicas.
Escucha emocional activa: Atención a reacciones afectivas.
Presencia dominante: Liderazgo ejercido mediante calma y atención.
Presencia sumisa: Estado de apertura y atención voluntaria.
Cuidado posterior extendido: Acompañamiento prolongado tras sesiones intensas.
Reintegración: Proceso de volver a la vida cotidiana tras una escena.
Exploración guiada: Práctica dirigida para descubrir nuevas sensaciones.
Autonomía consensuada: Capacidad de decidir dentro de acuerdos establecidos.
Vulnerabilidad segura: Exposición emocional en un entorno cuidado.
Contención física: Sensación de seguridad a través del contacto no sexual.
Contención emocional: Validación y apoyo afectivo.
Escena de prueba: Sesión corta para evaluar compatibilidad.
Ritmo compartido: Ajuste mutuo de intensidad y tiempos.
Ajuste consciente: Modificación deliberada de una práctica.
Espacio seguro: Entorno físico y emocional protegido.
Cuidado anticipado: Medidas tomadas antes de la escena para bienestar posterior.
Regulación emocional: Capacidad de manejar respuestas afectivas.
Autochequeo: Revisión interna de estado físico y emocional.
Chequeo cruzado: Revisión mutua entre participantes.
Exploración gradual: Progreso lento y consciente en prácticas nuevas.
Estructura de sesión: Organización clara de inicio, desarrollo y cierre.
Acuerdo dinámico: Acuerdo que puede ajustarse con el tiempo.
Intensidad negociada: Nivel de estímulo pactado previamente.
Intencionalidad: Propósito claro detrás de una práctica.
Atención plena: Enfoque total en el momento presente.
Juego responsable: Práctica consciente de riesgos y cuidados.
Exploración ética: Práctica alineada con valores y respeto mutuo.
Límite contextual: Restricción válida solo en ciertos escenarios.
Revisión post-escena: Conversación para evaluar la experiencia.
Cuidado mutuo activo: Participación de todas las partes en el bienestar común.
Espacio de confianza: Relación donde se puede expresar vulnerabilidad.
Escena intencional: Práctica diseñada con un objetivo específico.
Autoconciencia: Capacidad de reconocer estados internos.
Responsabilidad relacional: Cuidado del vínculo entre personas.
Acompañamiento consciente: Presencia activa antes, durante y después.
Exploración corporal segura: Práctica que prioriza integridad física.
Exploración psicológica segura: Atención al impacto mental.
Escena educativa guiada: Sesión enfocada en enseñar fundamentos.
Dinámica flexible: Relación adaptable a cambios personales.
Dinámica estructurada: Relación con reglas claras y consistentes.
Chequeo emocional previo: Revisión del estado antes de la escena.
Chequeo físico previo: Evaluación corporal antes de practicar.
Exploración consensuada: Toda práctica basada en acuerdos claros.
Seguridad activa: Atención constante a riesgos durante la práctica.
Cuidado consciente: Acciones deliberadas para el bienestar.
Revisión de límites: Actualización periódica de acuerdos.
Escena de conexión: Práctica orientada al vínculo emocional.
Escena experimental: Sesión para probar ideas nuevas con cautela.
Autogestión emocional: Capacidad de manejar reacciones propias.
Autoprotección: Reconocer y respetar los propios límites.
Cierre consciente: Finalización clara y cuidada de la escena.
Preparación mental: Ajuste psicológico previo a la práctica.
Preparación emocional: Disposición afectiva antes de jugar.
Preparación física: Cuidado corporal previo a la sesión.
Confianza informada: Confianza basada en conocimiento y experiencia.
Escena reflexiva: Práctica seguida de análisis y aprendizaje.
Integración emocional: Proceso de asimilar la experiencia vivida.
Aprendizaje progresivo: Desarrollo continuo dentro del BDSM.
Práctica consciente: Juego realizado con atención y respeto.
Cultura BDSM: Conjunto de valores, prácticas y normas compartidas.
Marco de seguridad: Conjunto de prácticas y acuerdos diseñados para reducir riesgos.
Autorización explícita: Permiso claro y verbal para realizar una acción específica.
Autorización implícita: Permiso previamente acordado dentro de una dinámica estructurada.
Calibración: Ajuste progresivo de intensidad según respuestas del cuerpo.
Regulación sensorial: Control consciente de estímulos físicos o emocionales.
Lectura corporal: Interpretación de señales físicas durante una práctica.
Lectura emocional: Capacidad de percibir cambios emocionales en la otra persona.
Respuesta fisiológica: Reacción natural del cuerpo ante estímulos intensos.
Zona de confort: Espacio donde una persona se siente segura y tranquila.
Zona de crecimiento: Área donde se exploran límites de forma consciente.
Zona de riesgo: Punto donde la práctica deja de ser segura.
Exposición gradual: Introducción lenta a nuevas sensaciones o prácticas.
Tolerancia corporal: Capacidad física desarrollada con el tiempo.
Carga emocional: Intensidad afectiva generada durante una escena.
Carga física: Esfuerzo corporal acumulado durante una sesión.
Desgaste emocional: Cansancio mental posterior a prácticas intensas.
Fatiga sensorial: Saturación de estímulos físicos.
Recuperación activa: Acciones deliberadas para restaurar el equilibrio corporal.
Recuperación pasiva: Descanso sin estímulos adicionales.
Integridad corporal: Respeto absoluto por la salud física.
Integridad emocional: Respeto por el bienestar psicológico.
Autorregulación: Capacidad de manejar las propias reacciones.
Regulación compartida: Apoyo mutuo para mantener estabilidad emocional.
Atención sostenida: Mantener foco durante toda la práctica.
Atención selectiva: Priorizar señales clave del cuerpo o emoción.
Pausa consciente: Detención voluntaria para evaluar el estado general.
Ritmo interno: Velocidad natural del cuerpo para procesar estímulos.
Ritmo externo: Intensidad impuesta por la dinámica.
Sincronización: Alineación de ritmo entre participantes.
Desincronización: Pérdida de alineación que requiere ajuste.
Estabilidad emocional: Estado de equilibrio previo a una escena.
Disponibilidad emocional: Capacidad de involucrarse afectivamente.
Disponibilidad física: Capacidad corporal para participar en una práctica.
Consentimiento renovado: Reafirmación de acuerdos existentes.
Consentimiento condicionado: Permiso válido solo bajo ciertas condiciones.
Límite fisiológico: Restricción basada en capacidad corporal.
Límite emocional: Restricción basada en bienestar psicológico.
Autochequeo corporal: Evaluación física personal antes o después.
Autochequeo emocional: Revisión del estado afectivo propio.
Cierre somático: Proceso físico de relajación tras la escena.
Cierre emocional: Proceso afectivo de contención tras la práctica.
Escena regulada: Sesión con monitoreo constante.
Escena contenida: Práctica enfocada en seguridad emocional.
Escena progresiva: Sesión que incrementa intensidad de forma gradual.
Escena exploratoria suave: Práctica inicial de bajo impacto.
Escena de resistencia: Sesión enfocada en manejo de sensaciones.
Escena introspectiva: Práctica orientada a la autoobservación.
Ajuste postural: Corrección de posiciones para seguridad y comodidad.
Conciencia postural: Atención a la postura corporal durante la escena.
Liberación de tensión: Proceso de soltar carga física o emocional.
Acumulación de tensión: Construcción gradual de estímulos.
Descompresión corporal: Relajación profunda tras la práctica.
Reintegración sensorial: Retorno gradual a estímulos cotidianos.
Reintegración emocional guiada: Acompañamiento para volver al equilibrio.
Escucha activa avanzada: Atención profunda a señales sutiles.
Respuesta adaptativa: Capacidad de modificar acciones según la situación.
Escena de confianza: Práctica diseñada para fortalecer el vínculo.
Escena de validación: Sesión enfocada en reconocimiento emocional.
Alineación de expectativas: Coincidencia clara de objetivos.
Desalineación de expectativas: Diferencia que requiere comunicación.
Marco relacional: Contexto emocional donde ocurre la práctica.
Marco temporal: Duración previamente acordada de la escena.
Marco simbólico: Significado emocional de la práctica.
Energía de escena: Tono emocional general de la sesión.
Gestión de intensidad: Control consciente del nivel de estímulo.
Escalamiento consciente: Aumento deliberado y medido.
Desescalamiento consciente: Reducción progresiva y segura.
Señal de ajuste: Indicación para modificar ritmo o intensidad.
Señal de pausa: Indicación para detener temporalmente.
Estado basal: Condición física y emocional normal.
Retorno al estado basal: Proceso de recuperación completa.
Práctica informada: Actividad realizada con conocimiento previo.
Práctica supervisada: Exploración acompañada por experiencia.
Práctica autónoma responsable: Juego independiente con base sólida.
Aprendizaje corporal: Conocimiento adquirido a través del cuerpo.
Memoria corporal: Registro físico de experiencias previas.
Memoria emocional: Registro afectivo de vivencias intensas.
Procesamiento posterior: Análisis emocional después de la práctica.
Integración cognitiva: Comprensión mental de la experiencia.
Riesgo calculado: Riesgo evaluado y aceptado conscientemente.
Riesgo no aceptable: Riesgo que excede acuerdos o seguridad.
Escena adaptativa: Práctica que cambia según respuestas reales.
Escena centrada en el cuerpo: Enfoque físico predominante.
Escena centrada en la mente: Enfoque psicológico predominante.
Escena mixta: Integración de estímulos físicos y mentales.
Chequeo posterior extendido: Seguimiento días después.
Cuidado de continuidad: Mantener apoyo tras la escena.
Autonomía emocional: Capacidad de gestionar emociones propias.
Dependencia consensuada: Apoyo acordado dentro de límites claros.
Separación de roles: Distinción clara entre juego y vida cotidiana.
Transición de roles: Proceso de entrar o salir de la dinámica.
Estado de entrega consciente: Rendición voluntaria y controlada.
Estado de liderazgo consciente: Dirección ejercida con responsabilidad.
Equilibrio dinámico: Balance entre control y cuidado.
Exploración respetuosa: Práctica alineada con valores éticos.
Cuidado postural prolongado: Atención corporal después de sesiones largas.
Estímulo sostenido: Sensación mantenida de forma controlada.
Estímulo intermitente: Sensación aplicada con pausas.
Aprendizaje experiencial: Conocimiento adquirido mediante la práctica.
Ética del cuidado: Principio central del BDSM consciente.
Afterdrop emocional — Bajón anímico posterior a una sesión intensa.
Afterdrop físico — Sensación de cansancio o frío tras el juego.
Anclaje psicológico — Estímulo que activa una respuesta aprendida.
Aprobación consciente — Consentimiento dado con información completa.
Atención dirigida — Enfoque deliberado del dominante hacia la persona sumisa.
Autorregulación — Capacidad de reconocer y manejar propias reacciones.
Barrera psicológica — Límite mental que protege la estabilidad emocional.
Base segura — Relación donde existe confianza constante.
Body awareness — Conciencia corporal durante prácticas intensas.
Calibración — Ajuste continuo de intensidad durante una sesión.
Carga emocional — Intensidad afectiva acumulada durante el juego.
Check-in — Revisión verbal del estado físico o emocional.
Cierre ritual — Acción simbólica que marca el fin de la sesión.
Colapso emocional — Liberación emocional intensa posterior al juego.
Condición previa — Estado físico o mental antes de una práctica.
Contrato flexible — Acuerdo que puede ajustarse con el tiempo.
Control progresivo — Aumento gradual de poder dentro de la dinámica.
Cuidado post-escena — Atención brindada tras finalizar la sesión.
Descenso emocional — Reducción natural de adrenalina y dopamina.
Descompresión — Tiempo para volver a la normalidad emocional.
Dinámica consensuada — Relación de poder aceptada por ambas partes.
Disociación leve — Sensación de desconexión temporal durante el juego.
Disponibilidad emocional — Capacidad de sostener a la otra persona.
Dominancia ética — Ejercicio del poder con responsabilidad.
Drop químico — Cambios hormonales posteriores a la sesión.
Educación kink — Aprendizaje estructurado sobre prácticas BDSM.
Empatía activa — Comprensión consciente del sentir del otro.
Entrega gradual — Proceso lento de cesión de control.
Escena estructurada — Sesión planificada con inicio y cierre claros.
Espacio seguro — Ambiente físico y emocional controlado.
Feedback post-sesión — Conversación sobre lo vivido.
Fijación sensorial — Enfoque en un estímulo específico.
Flujo emocional — Estado de inmersión plena en la experiencia.
Fortaleza emocional — Capacidad de sostener experiencias intensas.
Guía consciente — Liderazgo basado en cuidado y experiencia.
Grounding — Técnicas para volver al presente.
Hipervigilancia — Atención extrema al estado de la pareja.
Humillación consensuada — Juego psicológico acordado previamente.
Identidad relacional — Rol que se asume dentro de una dinámica.
Impacto psicológico — Efecto emocional de una práctica.
Intención clara — Propósito definido antes de la sesión.
Intensidad negociada — Nivel de estímulo previamente acordado.
Interrupción segura — Pausa solicitada sin juicio.
Juego de control — Dinámica donde se gestiona el poder.
Juego mental — Estimulación psicológica sin contacto físico.
Límite blando — Frontera negociable bajo condiciones.
Límite duro — Frontera que no se cruza.
Lectura corporal — Interpretación de señales físicas.
Liberación emocional — Descarga de emociones contenidas.
Liderazgo cuidador — Dominancia centrada en el bienestar.
Mapa de límites — Registro personal de gustos y restricciones.
Marco consensual — Acuerdo que define la dinámica.
Mecanismo de salida — Forma segura de detener la escena.
Mindset BDSM — Enfoque mental consciente del juego.
Monitoreo constante — Observación continua del estado del otro.
Negociación previa — Conversación antes de la práctica.
Nivel de tolerancia — Capacidad personal frente al estímulo.
Observador activo — Quien cuida sin participar directamente.
Objetivo de escena — Resultado buscado en la sesión.
Oxigenación consciente — Atención a la respiración.
Pacto emocional — Acuerdo implícito de cuidado.
Presencia dominante — Autoridad transmitida sin palabras.
Proceso de adaptación — Ajuste progresivo a nuevas prácticas.
Profundidad emocional — Nivel de conexión afectiva.
Protocolo personal — Normas propias dentro del BDSM.
Recuperación post-escena — Tiempo de descanso y cuidado.
Refuerzo positivo — Reconocimiento tras acciones deseadas.
Regulación emocional — Manejo consciente de emociones intensas.
Relación estructurada — Dinámica con reglas claras.
Respuesta somática — Reacción corporal a estímulos.
Ritual de inicio — Acción simbólica para comenzar.
Ritual de cierre — Acción para finalizar conscientemente.
Rol asumido — Papel aceptado dentro del juego.
Seguridad emocional — Sensación de confianza total.
Sensibilización progresiva — Aumento gradual del estímulo.
Sesión guiada — Práctica dirigida paso a paso.
Soporte emocional — Acompañamiento afectivo.
Subespacio funcional — Estado alterado con conciencia parcial.
Sujeción simbólica — Control sin restricción física.
Técnica de anclaje — Método para activar respuestas aprendidas.
Tolerancia psicológica — Capacidad mental frente a estímulos.
Transición post-juego — Paso del rol a la vida diaria.
Validación emocional — Reconocer sentimientos del otro.
Vinculación consciente — Conexión creada intencionalmente.
Vulnerabilidad acordada — Exposición emocional segura.
Zona de confort expandida — Crecimiento gradual de límites.
Zona de riesgo controlado — Espacio donde se explora con cuidado.
Autoconocimiento erótico — Exploración personal de deseos.
Comunicación no verbal — Mensajes corporales durante la sesión.
Consentimiento dinámico — Consentimiento que se revisa continuamente.